Saltar al contenido

El Aceite de Coco: sus usos en la cocina y en el cuidado corporal

El Aceite de Coco se obtiene prensando la pulpa de este fruto cuando está maduro. Al igual que el aguacate, existen muchos mitos y miedos alrededor de este alimento. Sin embargo, lo cierto es que estos mitos se están derrumbando y se está convirtiendo de un excelente aliado para nuestra salud. Veamos sus beneficios, usos y contraindicaciones.

Beneficios del aceite de coco.

El aceite de coco tiene casi un 90% de ácidos grasos saturados. Sin embargo, éstos no son dañinos como aquellos que se encuentran presentes en las carnes, quesos, embutidos, etc. El aceite de coco es una de las mejores fuentes naturales de triglicéridos de cadena media (TCM). Estos triglicéridos son beneficiosos para el corazón, el cerebro, reducir el colesterol, quemar grasas y mejorar nuestro perfil lipídico. En general, los triglicéridos presentes en la grasa del coco son muy beneficiosos para nuestra salud.

Los TCM presentes en el aceite de coco pueden ser metabolizados rápidamente por el organismo. Nuestro hígado aprovecha una parte de estos TCM para sus necesidades energéticas, convirtiendo el resto en cetonas. Las cetonas son una fuente de energía de origen graso. Adicionalmente, hay que tener en cuenta que los TCM ayudan a reducir el apetito. Como resultado se disminuye la ingesta de calorías al día (alrededor de 250).

Te puede interesar conocer: Eucalipto propiedades y contraindicaciones

Cuando se produce una falta de glucosa, esta cetona llega a nuestro cerebro a través de la sangre. Las células insulino-resistentes de nuestro cerebro se benefician de esta fuente de energía alternativa. Resulta importante destacar que las cetonas proporcionan un 25% más de energía que la glucosa, consumiendo menos oxígeno que esta última en el proceso de obtención de energía. Adicionalmente, producen menos residuos en el organismo que la glucosa.

Otro beneficio es que los TCM presentes en el aceite de coco aceleran el metabolismo en las personas que lo consumen. Al producirse un mayor gasto energético, a largo plazo, se quema más grasa y ayuda a adelgazar. Por eso es que comentaba al principio que, al igual que ocurre con el aguacate, debemos derribar los mitos que existen alrededor del aceite de coco.

Recientes estudios indican que el aceite de coco resulta favorable a la hora de regular el colesterol total (aumenta el colesterol bueno o HDL) y los triglicéridos. Es por ello que muchas personas aseguran que consumir este alimento ayuda a disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Asimismo, algunos estudios revelan que el aceite de coco resulta beneficioso para la memoria. Hoy en día se están realizando investigaciones sobre su uso en pacientes con Alzheimer. El motivo es que los TCM y las cetonas influyen positivamente en la memoria.

Por otro lado, el aceite de coco tiene un alto contenido de ácido láurico, que ayuda a eliminar hongos, bacterias y virus. Estas propiedades fungicidas y bactericidas lo hacen de mucha utilidad para tratar enfermedades como la cándida (hongo Cándida Albicans) y la bacteria Staphylococcus Aureus. También es utilizada para problemas de acné.

Adicionalmente, aporta beneficios al cuidado de la piel y el cabello, gracias a sus propiedades hidratantes y nutritivas. Muchas mujeres usan el aceite de coco como desmaquillante, en especial cuando tienen un tipo de piel seca.

Usos del aceite de coco.

Los principales usos del aceite de coco son:

Para cocinar.

Si te estás preguntando ¿cómo tomar el aceite de coco?, aquí te doy varias ideas.

  • Puedes usarlo para sofreír o pochar cebolla, tomate, ajo, pimientos, etc. Además de aportar un aroma muy exótico a las comidas, no es dañino como otros aceites vegetales. El motivo es que para que afecte nuestras arterias tendría que llegar a unas temperaturas excesivamente alta, temperaturas que ni una cocina profesional llega a alcanzar.
  • Puedes usarlo para untar como si fuese mantequilla. El motivo es que el aceite de coco tiene su punto de fusión a los 25ºC, por debajo de esa temperatura se solidifica.
  • En general, puedes usarlo para preparar sopas, salsas, arroz, cremas, etc. También resulta muy útil en la repostería; puedes hacer galletas, bizcochos, cupcakes, etc.

Para la piel.

  • Se puede usar como aceite hidratante corporal. Tiene la propiedad de hidratar profundamente y mantener la piel suave durante más tiempo. Adicionalmente, ayuda a erradicar las células muertas del cuerpo, lo que se traduce en prevenir el envejecimiento de la piel. Es por esta razón que muchas personas dicen que el aceite de coco es bueno para prevenir las arrugas.
  • Sus propiedades bactericidas y antiinflamatorias hacen que algunas personas la usen para mejorar el acné. También ayuda a mejorar la apariencia de las cicatrices que éste deja en la piel.

Para el cabello.

  • Puedes usarlo para hidratar el cabello. Lo aplicas como un baño de crema un par de minutos antes de lavarlo. Esto hará que el cabello quede suave, brillante y flexible. Adicionalmente, ayuda a prevenir y controlar la caspa. También lo puedes aplicar en los niños, cuando tengan piojos en el cabello. De hecho, algunos productos en el mercado especializados en eliminar piojos tienen entre sus compuestos este aceite.

Te puede interesar conocer: Tratamientos del Alzheimer

Contraindicaciones del aceite de coco.

Como he comentado anteriormente, alrededor del aceite de coco hay muchos mitos que lo satanizan. Realmente la única contraindicación real hacia este alimento está dirigido a personas que sean alérgicas al coco.

La clave está en consumirlo con moderación. Hasta el agua en exceso es dañino, y el aceite de coco no se escapa a esa regla que dice que “la clave de una alimentación saludable es comer cada grupo de alimentos con moderación”. Lo recomendable es consumir al día entre 1 y 2 cucharadas (15 a 30 ml.) de esta grasa, no más. Esa cantidad es suficiente para aportar a nuestro organismo todos los beneficios antes mencionados, sin llegar a afectar nuestra salud. También debes considerar si consumes otros alimentos ricos en grasas naturales como aceite de oliva, frutos secos, aguacate, etc.

Otra sugerencia es que el aceite de coco que consumas sea virgen y bio. Es súper importante verificar que sea aceite puro de coco y que no esté mezclado con otras grasas (por ejemplo, la de palma). Es un producto que está auge en estos momentos y debemos estar atentos a lo que consumimos.

Derribemos los mitos que existen con este alimento, si lo usamos con medida nos puede aportar muchos beneficios a nuestra salud.

Además del aceite de coco, también te puede interesar

Neuromarketing

¿Qué es el neuromarketing?