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Las Leyes del Karma: definición, tipos y cuáles son

Karma

¿Qué es el Karma?

El Karma es una creencia hindú en donde se sostiene que cada acción tiene una reacción correspondiente y opuesta, es decir, es la creencia en la reciprocidad. Es la ley de causa y efecto para la consecución del equilibrio cósmico. El karma forma parte de todas las religiones orientales (Jainismo, Budismo, Hinduismo).

También forma parte de la teoría de la reencarnación, una creencia de que las vidas humanas pasan por ciclos de nacimientos y renacimientos, hasta alcanzar un estado de perfección. Esta liberación espiritual recibe el nombre de Moksha, y es el objetivo final de todos los seres encarnados en el mundo.

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Tipos de Karma.

Los tipos de karma son:

  • Prarabdha: Se refiere al karma con el que nacemos y está relacionado con los karmas de vidas pasadas. Es por ello que no lo podemos modificar, no podemos volver al pasado para modificarlo.
  • Sanchita: Se refiere al karma acumulado en la vida presente a través de nuestras acciones y pensamientos.
  • Agama: Se refiere al karma obtenido en el futuro producido por nuestras acciones presentes, es decir, es lo que recogeremos en un futuro sobre lo que sembramos en el presente.

Las Leyes del Karma.

  1. Ley esencial o ley de causa y efecto. Establece que recogemos lo que sembramos. Todo lo que hacemos en la vida tiene un retorno; en especial las cosas negativas que se devuelven multiplicadas por 10.
  2. Ley de generatividad o de la creación. Somos parte del universo y de su función creadora; por tanto, somos capaces de crear nuestra realidad y vida. Lo que hemos creado a nuestro alrededor nos da una pista de nuestro estado interior.
  3. Ley de humildad. Todo lo que nos negamos a aceptar, persiste y nos influye de manera negativa. Cuando sólo vemos lo negativo de las cosas y de las personas, estamos renunciando a la humildad, una virtud que hace que podamos crecer moralmente.
  4. Ley de la responsabilidad. Consiste en aceptar que las cosas que nos suceden son nuestra responsabilidad, sean buenas o malas. La idea no es ofuscarnos con la culpa, sino aceptar que lo que nos rodea es un reflejo de nuestro interior y entender que podemos cambiarlo.
  5. Ley de conexión. Estamos conectados con el universo. Todo lo que conforma el universo está interconectado entre sí.  Por tanto, cada acto (por más pequeño que sea) tiene un impacto en el resto del universo y desencadena otro acto, y así sucesivamente.
  6. Ley de desarrollo. Se basa en que lo único constante en la vida es el cambio. Si nos enfocamos en cambiar nuestro interior, lograremos cambiar nuestra vida y nuestro entorno. Si queremos evolucionar espiritualmente, somos nosotros los que debemos cambiar y no las personas, lugares o cosas.
  7. Ley de focalización o enfoque. Para lograr nuestras metas debemos enfocarnos en dar pequeños pasos que, poco a poco, nos acerquen a ese gran objetivo. Aquello en lo que centremos nuestra mente y nuestros pensamientos, es donde también colocaremos nuestra energía. Todo esfuerzo tiene su recompensa.
  8. Ley de la generosidad. Es la posibilidad de compartir con los demás seres humanos. De ser amables, respetuosos y tener compasión hacia los demás. Esto nos permite acercamos a una esencia y virtud humana, la bondad.
  9. Ley del presente. Consiste en vivir en el “aquí y ahora”. Vivir en el pasado genera depresión, tristeza y culpa. Vivir en el futuro genera ansiedad. El presente es el único momento de la vida que podemos controlar y disfrutar. En la medida que aprovechemos el presente, tendremos un mejor futuro y nos sentiremos satisfechos y en paz con las decisiones y acciones que hayamos emprendido en el pasado.
  10. Ley del cambio. Los problemas y sucesos que se presentan en nuestra vida son cíclicos y repetitivos hasta que aprendamos las lecciones. Todas las situaciones en la vida ocurren porque debemos aprender algo. Y es importante hacerlo para seguir avanzando.
  11. Ley de la paciencia. Es un don que todos debemos desarrollar en nuestras vidas. Es mantener una actitud de dedicación y persistencia para conseguir nuestros sueños. Es saber esperar, pero hacerlo de manera activa y con pasión por lo que queremos. Cuando nos manejamos de esta manera, la alegría y gratificación al lograr nuestros sueños es mucho mayor.
  12. Ley de la inspiración. Esta ley la podemos explicar con una frase que dice “a donde quiera que vayas, hazlo con todo tu corazón”. El esfuerzo, intención y energía que pongamos en nuestra vida diaria, no sólo nos servirá a nosotros, sino que también servirá de impulso a las personas que nos rodean, en la consecución de sus sueños y metas. Es como si se generara un efecto replicador en nuestro entorno.

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El Karma y la Ayurveda.

Según la Ayurveda, una dolencia o enfermedad es consecuencia del karma. Sostiene que las enfermedades causadas por la acumulación de karma negativo no pueden ser curadas sólo empleando tratamientos médicos. La Ayurveda mantiene que todas las dolencias sólo pueden curarse completamente cuando el karma que las genera es sanado.

Para la Ayurveda los remedios para las enfermedades causadas por el karma son la oración, las acciones espirituales y el uso de los mantras.

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