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¿Cómo cambiar hábitos de vida que son negativos?

¡Es posible cambiar hábitos! Los seres humanos somos el producto de nuestros hábitos y decidir cambiarlos puede convertirse en un trabajo difícil de lograr. Difícil, más no imposible. Por ejemplo: si hemos comido mal los últimos años de vida, cambiar este hábito no será tan sencillo. El motivo es que estamos acostumbrados a un tipo de dieta diferente.

Por ello es muy importante comenzar por plantearnos un objetivo muy bien definido y tener siempre presente sus beneficios.

Si queremos cambiar un mal hábito, no será suficiente con desearlo. Debemos comportarnos como si ya lo hubiésemos corregido. Tenemos que asumir el compromiso con responsabilidad y determinación. Es importante trazarnos como único objetivo, un cambio irreversible de ese comportamiento. A medida que avancemos, nuestra autoestima crecerá y se fortalecerá nuestra confianza para hacerle frente al próximo reto.

Un dato para lograr un cambio exitoso, es trabajar una cosa de cada vez. Si decidimos cambiar muchas cosas al mismo tiempo, corremos el riesgo de no lograr ninguna de ellas. Pudiésemos dispersarnos y perder el foco y la concentración.

Si tienes algún tropiezo en el camino, no te castigues ni te cuestiones. Sé compasivo y empático contigo mismo. Es normal caerse o tener algún retroceso cuando estamos cambiando algún hábito. Todo lleva su tiempo. No busques la perfección, ni los logros instantáneos y, lo más importante, disfruta del proceso.

Cambiar hábitos en 21 días.

Existe una teoría que dice que nuestro cuerpo requiere de 21 días de repetición para crear un nuevo hábito. Nuestro cerebro requiere esa cantidad de tiempo para internalizar ese nuevo hábito y comenzar a ejecutarlo de manera inconsciente (en automático).

Por otro lado, existen otros científicos y psicólogos que indican que este plazo puede variar dependiendo de cada persona y de cuán internalizado tengamos el viejo hábito.

Independientemente de la cantidad de días, lo importante es la constancia, el entusiasmo y la motivación que tengamos para lograr el cambio. Modificar algunos hábitos nos resultaran más fáciles y rápidos de conseguir que otros. Pero si son importantes e implican un beneficio, los conseguiremos.

Buenos hábitos de vida.

A continuación te enumero 20 hábitos de vida que son saludables o positvos:

  1. Respira.
  2. Bebe suficiente cantidad de agua.
  3. Lleva una dieta saludable.
  4. Respeta las horas de comida.
  5. Realiza ejercicios / Mantente activo.
  6. Duerme lo suficiente / Descanso de calidad.
  7. Cuida tu postura corporal.
  8. Realiza estiramientos.
  9. Bebe infusiones relajantes.
  10. Controla tus niveles de estrés.
  11. Sonríe.
  12. Medita / Tranquiliza tu mente.
  13. Disfruta de la naturaleza
  14. Disfruta de tiempo libre.
  15. Trata de salir de la rutina.
  16. Disfruta de tus seres queridos.
  17. Toma las riendas de tu vida.
  18. Vive en el presente.
  19. Ayuda a otros.
  20. Busca aprender algo nuevo todos los días.

Estoy segura que algunos de estos hábitos te deben haber llamado la atención. ¿Qué tal si los incorporas a tu vida diaria? ¡Anímate a hacerlo! ¡Tú puedes!

Pasos para cambiar hábitos negativos.

  1. Comienza por hábitos fáciles. Procura comenzar con hábitos que sepas son más fáciles de cambiar para ti. Esto te generará confianza para continuar con metas más difíciles o que te suponen mayor resistencia y, por ende, esfuerzo.
  2. Reemplaza un hábito negativo por otro que sea positivo. Sobre todo al principio, es importante que sustituyas un hábito negativo por otro que sea positivo. Ejemplo: Dejar de tomar refrescos para tomar infusiones o té con Stevia. Y en una segunda fase, cambiar el té por agua. Esto permitirá que el cambio sea por partes, lo cual hará que nuestro cuerpo se vaya adaptando poco a poco. Si una persona que ingiere 5 refrescos a la semana pasa directo a tomar solo agua, puede terminar por sentirse ansioso y tirar la toalla. Si reemplazamos un hábito dañino por otro saludable, garantizamos que los cambios perduren en el tiempo y que seamos perseverantes en el logro de los mismos.
  3. Rodéate de personas que te apoyen en tu proceso de cambio. En especial si no te sientes lo suficientemente fuerte para hacer ese cambio de hábito sólo. Puedes apoyarte en un familiar o amigo, o también puedes acudir a grupos de personas que buscan el mismo objetivo que tú. Un ejemplo muy claro de esto, son las personas que quieren dejar de fumar, beber o de consumir alguna droga. Hacerlo solo puede llegar a ser muy duro y con menos probabilidades de éxito, a que si tienen compañía alrededor que las puedan ayudar.
  4. Disfruta del proceso de cambio. Piensa en todas las cosas positivas que estás obteniendo con el cambio de ese hábito. No sufras en el proceso, al contrario, trata de disfrutarlo. Esto te ayuda a ser más constante y a mantener el entusiasmo.
  5. No te desanimes si tienes algún tropiezo o fallo. Si reincides en tu viejo hábito negativo, no te castigues ni te sientas culpable. Somos humanos. Lo importante es que vuelvas a tomar las riendas en el logro de tu objetivo. Pero hazlo sin remordimientos, como si no hubiese pasado nada. Lo importante es que te vuelvas a enfocar en tu meta. Sigue trabajando con perseverancia y lo conseguirás.

 

Las cosas que hacemos día a día, determinan nuestro nivel de energía y vitalidad. Por ello, vale la pena considerar la posibilidad de cambiar hábitos que contribuyan a mejorar nuestra salud y, por ende, nuestra calidad de vida.